Los Retos

A continuación se enumeran las razones por las cuales hemos decidido movilizarnos:

1. El proyecto europeo no debe fracasar

Durante décadas nos hemos beneficiado de las ventajas de la Unión Europea, a pesar de que los políticos tienden a culpar a Bruselas de sus propios errores, lo cual nos lleva a pensar lo contrario. Las consecuencias de no luchar por una Unión Europea fuerte y eficaz pueden ser fatales. Somos muchos los que defendemos la Unión Europea ¡es el momento de hacerse oír!

2. La Unión Europea es la paz entre los pueblos de Europa

La Unión Europea ha sido y es principalmente una alianza para garantizar la paz. El retorno de los nacionalismos ha llevado siempre a la guerra como desgraciadamente muestra nuestra historia. Para preservar la paz que disfrutamos desde 1945, por nuestros hijos e hijas y las generaciones que vendrán, debemos luchar por Europa.

3. Todos somos responsables

Todos somos responsables del fracaso o del futuro de nuestro futuro. Es peligroso esperar que todo vaya bien. Quienes no hacen nada cuando el peligro está ante nosotros, no hacen más que reforzar las fuerzas retrógradas y belicosas que nos acechan. Europa necesita de la mayoría silenciosa que se adhieren al ideal europeo y un mundo de paz y prosperidad.

4. Los derechos fundamentales y el Estado de derecho son la base de Europa

Pocos saben que, después de varias décadas, es la legislación europea quién garantiza nuestras libertades. La libertad del individuo, la justicia y la seguridad jurídica deben continuar siendo garantizados en toda Europa. La ley debe aplicarse sin discriminación de cualquier tipo en todas las áreas. La independencia de los tribunales debe seguir vigente en el ejercicio de su control. Los gobiernos no tienen el derecho de actuar más que en base a la legislación legítimamente adoptada. En algunos lugares de Europa la libertad de prensa está ya en retroceso ¿Cuando nos tocará a nosotros?

5. Las libertades europeas son nuestra fuerza y nuestro anhelo

La libre circulación de personas, de mercancías, de capitales y de servicios- las libertades fundamentales europeas- son conquistas históricas que han transformado estados arruinados por siglos de guerras absurdas en una comunidad que gestiona de manera conjunta el interés común. Estas libertades garantizan la libertad individual y la prosperidad, mientras que las restricciones acarrearían consecuencias económicas e individuales dramáticas. Queremos poder viajar, vivir, comprar, estudiar y trabajar por toda Europa. No aceptamos el mundo cerrado y retrógrado que proponen los nacionalistas.

 

6. Algunas reformas son necesarias

No somos ingenuos en nuestra defensa de Europa. Hay muchas cosas que se necesitan reformar. El concepto de Europa debe ser más fácil de entender y llegar a todos los ciudadanos. Éste debe de ser defendido por los pueblos europeos, lo cual supone una reforma de su funcionamiento actual. Los políticos estatales deben comprender que es necesario invertir entre todos en el proyecto europeo para que este avance. Los grandes desafíos de nuestra época, en todos los campos, encontraran su solución en una Europa fuerte.

7. La Unión Europea nos une en nuestra diversidad

La diversidad que existe dentro de la Unión Europea es una riqueza. Preservarla y proteger las identidades regionales y nacionales debe de ser uno de los objetivos del proyecto europeo, pues al mismo tiempo nos unen muchas cosas. La diversidad y los puntos en común no se excluyen, y no hace falta elegir entre la identidad regional, nacional o europea. Al contrario, todos nos podemos beneficiar de las cualidades que aportan los pueblos, los paisajes y las culturas de la Unión Europea.

8. Todo el mundo puede participar ¡Y debería!

Pulse of Europe es una iniciativa de la sociedad civil – Apartidista y aconfesional. Todos aquellos y aquellas que comparten las ideas de base europeas son bienvenidos a unirse a nosotros. El pulso de Europa debe de hacerse sentir de nuevo.